La democracia en Ecuador se encuentra en alerta

Este  7 de febrero se estarán realizando las elecciones presidenciales y legislativas que definirán el rumbo de Ecuador, en un contexto de crisis económica, social y sanitaria sin precedentes.

Días antes de finalizar enero el actual presidente de Ecuador Lenin Moreno se reunía con el representante del Consejo de Seguridad de EE.UU. y el Secretario Luis Almagro de la Organización de Estados Americanos OEA en Washington. Una OEA con Almagro que aún la historia reciente lo recuerda como los actores intelectuales del golpe de Estado en Bolivia al gobierno de Evo Morales durante las elecciones generales del 2019.

Lejos de dar detalles de dicha reunión por parte del mandatario dado que fue tratada de forma confidencial, aunque través del perfil de red social de Katu Arkonada se ha publicado información sobre esta reunión que proponían como objetivo impedir la llegada de Andrés Arauz candidato presidencial por Centro Democrático  y del Correismo al gobierno.

Según la fuente Moreno se mostraba temeroso y preocupado por su futuro, pero por su parte Almagro le hacia saber las acciones que tendrían que implementar para evitar una victoria en primera vuelta, dado que se necesitaban garantizar una segunda vuelta, porque Los Estados Unidos no podrían perder un aliado estratégico.

De acuerdo a las principales encuestas, el candidato Arauz se encuentra cerca de un triunfo en primera vuelta y actualmente sigue encabezando todas las encuestadoras, excepto una Cedatos que colocó a la cabeza al candidato banquero de derecha Guillermo Lasso y además es la que ha confirmado que habrá una segunda vuelta. l

Cedatos financiada por Lasso y está habilitada para realizar sondeos a pie de urnas, con ésta campaña mediática y principalmente con el respaldo de los medios de comunicación de derecha buscaran venderle al pueblo ecuatoriano y a la comunidad internacional datos falsos para declarar una segunda vuelta

Las alertas ante los atentados de la democracia en Ecuador posteriormente se fueron encendiendo cuando el Consejo Nacional Electoral CNE solicito la revocación del estatus de observadores electorales del eurodiputado español Manu Pineda y del politólogo Juan Carlos Monedero por considerar que se han manifestado en favor de un candidato presidencial.  “Si insisten en este “criterio” se debe prohibir la presencia de Luis Almagro y los observadores de la OEA por intentar desde Washington la suspensión de las elecciones en Ecuador dada la ventaja en las encuestas de Andrés Arauz”. Manifestaba Alejandro Navarro senador de Chile.

Bajo el mismo modus operandi que en Bolivia, el gobierno en el aeropuerto de Quito detenía por orden del gobierno a la observadora Anahí Durand del Movimiento Nuevo Perú bajo el argumento que no cumple “el perfil de delegada” a pesar de tener toda la documentación requerida, pero gracias a la presión y principalmente a ese temor que tiene los actores del fraude de evitar un escándalo internacional se dejó en libertad a la delegada.

La comunidad internacional sigue con el ojo sobre las elecciones en Ecuador para evitar que se consuma un fraude electoral en esta contienda abanderados por los mismo actores intelectuales de siempre.

Desde el Espacio Futuro organización que aglutinan diversas representaciones entre el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) y que han presentado cartas a la Organización de Estados Americanos, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Ecuador bajo los tres objetivos: el respeto a fechas y procedimiento democráticos, el respeto a plazos legales de los escrutinios y la máxima vigilancia en observación electoral.