Los demonios y el obscuro plan de vacunación en el Ecuador

La vacuna es a la vida lo que el desgobierno del Ecuador de Moreno a la muerte.

Vacunas VIP y seudo plan de vacunación

Según el ministerio de Salud 16.679 ecuatorianos han fallecido a causa de la pandemia. Mientras el actual gobierno no se haga responsable y continúe con el burdo show mediático, nada se solucionará y seguiremos pagando las consecuencias de tener en el poder a un incapaz.

El acceso a la vacuna debe ser un derecho ciudadano pero en este país de “Nunca Jamás”, es un privilegio de pocos. ¡Estamos abandonados y totalmente desamparados!

La memoria de la gran mayoría de personas es frágil y tendemos a olvidar los acontecimientos. El 21 de enero del 2021, una imagen esperanzadora fue difundida en los medios de comunicación, dos funcionarios del actual gobierno, el exministro de Salud Juan Carlos Zevallos y la vicepresidenta María Alejandra Muñoz posaron junto al cargamento de las primeras 8000 dosis de la vacuna Pfizer/BioNTech.

Dicho contenedor estaba cubierto por una publicidad con alusión a la presidencia de la República como: “sembramos futuro”, “plan vacunarse” y “yo seguro sí”. Los mensajes eran prometedores, más bien eran solo el adorno, retórica, palabras para hacernos creer que la situación estaba controlada.

Pero, ¿quién en su sano juicio iba a imaginarse que en este proceso se daría prioridad a los familiares y conocidos de Zevallos, antes que a los ciudadanos de primera línea? Y que en ese mismo fin de semana serían vacunados.

Cabe mencionar que la arbitrariedad, cinismo y abuso no terminan ahí. En la fase cero se saltaron la fila, solo vacunaron a los queridos, a los panas, a los amigos, a ciertos ministros, a expresidentes del país y personajes de la farándula. Moreno afirma que aquellos ciudadanos “son importantes y respetables”. Acepta que hubo discrecionalidad pero no se hace responsable.

Lo acontecido es digno de este gobierno del engaño. ¡Miente cada vez que quiere!

Cevallos, dice que sí existió un Plan de Vacunación. El primer Mandatario, ahora en sus intervenciones dice que no, y culpa al exfuncionario de la idealización del mismo “solo estaba en su cabeza”. Sin embargo, se contradice con tuit personal difundido el 30 de diciembre del 2020, en el cual aseguró firmar un “acuerdo con Pfizer para la entrega de 2 millones de dosis, como parte del mencionado Plan.

Y así seguimos entre dimes y diretes. Parece un juego de ping-pong, en el que la pelotita somos nosotros, en un periodo de rally, vamos de un lado a otro de forma indefinida.

Gobernabilidad

¿Cuál es la responsabilidad de Moreno en esta situación? La Constitución ecuatoriana clara y precisa, referente a la Función Ejecutiva, art. 164,  dice que: “el presidente de la República, es el jefe de Estado y de gobierno y responsable de la administración pública”, mientras dure su periodo.

En menos de tres meses hemos tenido tres ministros de Salud, pasamos de Zevallos a Farfán y ahora Falconí. Una inestabilidad, los dos primeros tuvieron el reto de poner un Plan de Vacunación en marcha, pero les ganó el interés personal.

Falconí, debe estar consciente que hasta la presente fecha no hay una estrategia clara de un plan que garantice una distribución equitativa de las vacunas contra la COVID-19.

En estos cuatro años, se ha evidenciado el vacío de poder, nulo plan de gobierno que responda a acciones concretas. Más bien, se implementaron políticas neoliberales basadas en el ajuste económico y  reducción de aquello que se denomina “gasto” social del Estado.

Las consecuencias saltan a la vista como: el agravamiento de la desigualdad, crisis económica y sanitaria. El sector de la salud ha sido golpeado como nunca antes, hemos palpado las falencias que existen y que deben ser corregidas lo más pronto posible.

¡Clamamos justicia!

El jurista Domicio Ulpiano, se refiere a la justicia como, “la constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo suyo”. Y la gran mayoría de ciudadanos estamos inquietos, indignados y asustados. A decir verdad una mezcla de enfado y miedo. Y claro, con un presidente de la República como el que tenemos quien no.

El Comité Internacional de Bioética (CIB) de la UNESCO y la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y la Tecnología (COMEST) dicen que “la vacunación contra la COVID-19 debe ser considerada un bien público mundial”. Cabe mencionar que Ecuador está lejos de sumarse a este ideal.

Nuestra historia sería otra, si los gobernantes de turno entendieran que fueron elegidos para servir y liderar a su país.

La equidad en las vacunas, no solo es lo correcto que debe hacerse, es la manera más óptima de controlar la pandemia, reducir la mortalidad, regresar a la normalidad y dinamizar la economía local, que es otro reto más que cargamos en nuestras espaldas.

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