El radar: 10 discos recomendables de rock y metal publicados en mayo.

En esta sección os traeremos los mejores discos del mes en todas las vertientes del rock y el metal. No dudes en seguirla para estar al día.

Con este artículo queremos anunciar una nueva sección musical. De manera mensual, recomendaremos diez discos de rock y metal publicados durante el mes anterior, y así sucesivamente. Nuestra intención es mantener a los lectores al tanto de lo más granado de la actualidad musical en los sonidos ya mencionados.

Seré breve. Aquí los protagonistas son los discos, no tanto la persona que os escribe. Estamos a principios de junio y os traigo diez álbumes muy recomendables de diferentes vertientes del rock y el metal, publicados durante el mes pasado. Obviamente, esto tendrá continuidad. Esta nueva sección será mensual y funcionará de la misma manera en la que hoy os muestro. Una buena manera de haceros llegar fabulosos discos y de manteneros al día. Dos por uno.

Sin embargo, tengo buenas noticias. Además, al final del artículo, incluiremos una pequeña lista de obras que, a pesar de no haber sido incluidas entre las diez destacadas, sí merecen la pena ser mencionadas. Ni que decir tiene que podréis pinchar en los enlaces, los cuales os llevarán a escuchar el álbum o el tema en cuestión, señalados en un bonito azul. Disfrutad de la lectura, de las obras y, si os resulta interesante, compartid el artículo con quien queráis.

Sin más rodeos, comenzamos con los diez discos que más nos han convencido del pasado mayo.

Alluvial – Sarcoma (Nuclear Blast Records)

Alluvial es un proyecto estadounidense formado en 2016, si bien fue fundado por dos integrantes, los guitarristas Keth Merrow y Wes Hauch, que ya tenían una cierta experiencia en la música. Merrow ya no forma parte del mismo y Hauch se ha rodeado de músicos para conformar una verdadera banda al uso. De hecho, la gran diferencia de Sarcoma con respecto a su antecesor es que aquí ya no hablamos de un trabajo instrumental. Al barco se subieron el bajista Tim Walker y el vocalista Kevin MullerPara las baterías contaron con Matt Guglielmo como músico de sesión, aunque ya se han hecho con los servicios de Matthew Paulazzo. El disco contiene elementos de death metal y algo de metal progresivo, con unos riffs aplastantes, una base rítmica demoledora y una mayoría de voces guturales con buena profundidad.

Composiciones destacadas: “Ulysses”, “Sarcoma”, “40 Stories” y “The Putrid Sunrise”.

Molybaron – The Mutiny (Autoeditado)

Este álbum ha sido toda una sorpresa para mí. No conocía a los Molybaron, no había escuchado su primer trabajo y, cuando me dispuse a escuchar esta obra animado por el arte de su portada, me quedé maravillado con lo que habían hecho. Estamos ante un grupo formado en Francia en 2014, con apenas dos álbumes en el mercado. The Mutiny es una suerte de metal alternativo, heavy metal y pinceladas progresivas. Sus influencias son diversas, y pueden pasar de Mastodon o Muse, hasta Clutch o Alter Bridge. Sí, casi todas ellas son diferentes entre sí, y mucho, pero es que en la música de Molybaron encuentras elementos, muy puntuales, de todos ellos. Eso sí, con un sello de identidad propio que hace que su música desprenda mucha frescura. Riffs punzantes, base rítmica atrevida y unas líneas vocales con bastante gancho. Un cóctel explosivo que no suele fallar. Por cierto, aunque la banda es francesa, el vocalista y guitarrista Gary Kelly es irlandés.

Composiciones destacadas: “Animals”, “Lucifer”, “Something for the Pain” y “Twenty Four Hours”.

Dordeduh – Har (Prophecy Productions)

Cuando Edmond Karban (voces, multiinstrumentista) y Cristian Popescu (guitarra, teclados) abandonan Negură Bunget por discrepancias con el batería Gabriel Mafa en 2009, deciden formar Dordeduh. Esta banda rumana, con dos discos de estudio en su haber, más un EP, intenta seguir un poco con los elementos que hicieron grandes a los Negură. Sin embargo, el sonido está equilibrado de diferente manera. Aquí el metal progresivo es la columna vertebral, mientras van esparciendo ligeros elementos que proceden del folk autóctono y del black metal atmosférico. A los miembros ya citados, hay que añadir el bajista Flavius Misarăș y el batería Ovidiu Mihăiţă, que son los que completan la alineación de la banda. Har llega nueve años después de su antecesor, aunque la espera ha valido la pena. El disco es una delicia, tanto a nivel compositivo como en términos de producción. 

Composiciones destacadas: “Timpul întâilor”, “Descânt”, “Vraci de nord” y “De neam vergur”.

Esa Holopainen – Silver Lake (Nuclear Blast Records)

El nombre de Esa Holopainen es muy conocido en el entorno metalero. Esto es porque es el guitarrista y cerebro de los finlandeses AmorphisSilver Lake es la primera incursión del músico en un proyecto en solitario, para el cual ha contado con los músicos Pasi Heikkilä (bajo), Vili Itäpelto (teclados), Gas Lipstick (batería) y Sampo Haapaniemi (batería y percusión). Además, ha invitado a otros músicos para aportar flauta, saxofón, kantele, y a diferentes vocalistas de la talla de Jonas Renkse (Katatonia), Anneke van Giersbergen, Björn Strid (Soilwork, The Night Flight Orchestra), Tomi Joutsen (Amorphis), Vesa-Matti Loiri, Einar Solberg (Leprous) y Håkan Hemlin (Norman). Musicalmente se trata de un álbum diverso, con ricos matices y agradable en la escucha de principio a fin. Básicamente se mueve bajo los parámetros más amables del rock progresivo, aunque también hay retazos de metal sinfónico, algo de gothic metal y alguna sonoridad folk. Fantástico.

Composiciones destacadas: “Storm”, “Ray of Light”, “In Her Solitude” y “Fading Moon”.

 Seth – La Morsure du Christ (Season Of Mist)

He aquí uno de los grandes nombres de la escena francesa de black metal. Los de Burdeos comenzaron su andadura en 1996 y dos años más tarde publicaron su debut y clásico Les blessures de l’âmeEn el año 2005 se separaron, aunque regresaron en 2011. Ocho años después de su último trabajo de estudio, regresan con La Morsure du Christuna obra que se está llevando el aplauso de la escena. Recuerda un poco a aquel citado debut, ya que pretenden volver un poco a los orígenes, si bien se adaptan a los tiempos y añaden elementos de diferentes tipos de black metal. Hay partes sinfónicas, atmosféricas y otras más crudas, pero lo que de verdad impera es el black metal melódico. Todo ello con una producción estupenda, en la cual se aporta amplitud y gran presencia a los instrumentos. De los inicios de Seth se mantienen Alsvid (batería) y Heimoth (teclados, guitarras), mientras que en esta nueva etapa se han incorporado, con mucho acierto, Saint Vincent (voces), Drakhian (guitarras), Pierre Le Pape (teclados) y Esx Vnr (bajo).

Composiciones destacadas: “La morsure du Christ”, “Métal noir”, “Sacrifice de sang” y “Les océans du vide”.

Subterranean Masquerade – Mountain Fever (Sensory)

Esta formación estadounidense, aunque de raíces israelíes, se ha sacado de la manga un discazo de principio a fin. De hecho, bajo mi punto de vista, Mountain Fever pasa a ser automáticamente la obra cumbre del grupo liderado por el guitarrista Tomer Pink. Musicalmente nos encontramos con una propuesta que camina entre el rock y el metal progresivo, pero que se nutre de elementos psicodélicos y puntuales pinceladas del folk de sus raíces. Las composiciones son atractivas y casi siempre amables, pero con un punto de ambición y riesgo que satisfacen a oyentes de diferentes perfiles. De hecho, podemos disfrutar de una composición como “Ascend”, brillante y accesible, pero también de “Somewhere I Sadly Belong”, más descarada y agresiva. Intuyo que este es el disco que siempre han querido hacer y que, con la experiencia y el trabajo, han logrado al fin.

Composiciones destacadas: “Somewhere I Sadly Belong”, “Ascend”, “Ya Shema Evyonecha” y “For the Leader, With Strings Music”.

Dunbarrow – III (Blues For The Red Sun)

Tercer larga duración de los noruegos Dunbarrow, algo que ya especifican en el propio título. Llevan en activo desde 2008, aunque su debut oficial data del año 2013, mediante el EP The Crows Ain’t Far BehindEn total, dos EP y tres larga duración. La música de la banda se refugia en una mezcla de sonidos procedentes del rock psicodélico, el stoner, el hard rock y el proto-doomMantienen esa atmósfera un tanto oscura y se apoyan en una serie de riffs marcados con cierto carácter añejo. El progreso del grupo ha sido importante, pues las composiciones presentan menos aristas y son más redondas. En conclusión, no es descabellado decir que esta obra es la más lograda de su carrera. Suenan muy auténticos, sin artificio, y deslizan cortes con suficientes tonos variados, como por ejemplo en “In My Heart”, “Curse” o la más folkie, “Turn in Your Grave”.

Composiciones destacadas: “In My Heart”, “Worms of Winter”, “Turn in Your Grave” y “Curse”.

Sonic Haven – Vagabond (Frontiers)

Sonic Haven es uno de los grupos más interesantes de entre todos los que han salido bajo el sello Frontiers en los últimos tiempos. El buen trabajo del sello italiano, en ocasiones se empañaba por el hecho de que muchas de las producciones sonaban de manera similar. Por fin, eso parece que se ha terminado gracias a nombres como el que nos ocupa. Esta banda alemana, de reciente creación, cuenta con músicos experimentados, como el vocalista Herbie Langhans, curtido en mil batallas y en decenas de proyectos como Sinbreed o Beyond the Bridge. Le acompañan el guitarrista Carsten Stepanowicz, el bajista Dominik Stotzem y el experimentado batería André Hilgers. Con Vagabond ofrecen un potente disco basado en sonidos entremezclados de power metal, hard rock y heavy metal. Hay potencia, melodía, buen gusto en la instrumentación y una producción solvente. De lo mejor que ha salido en estos estilos en lo que va de año.

Composiciones destacadas: “Vagabond”, “Back to Mad”, “Keep the Flame Alive” y “Striking Back”.

Frost* – Day and Age ( Inside Out Music, Sony Music)

Cinco años después del tercer álbum de estudio, aunque con un EP publicado el pasado año, aparece Day and Age para acabar con el excesivo silencio de la banda británica. Frost* están integrados actualmente por Jem Godfrey (teclados, Chapman Stick y voces), John Mitchell (guitarras y voces) y Nathan King (bajo). Han contado con la participación de Pat Mastelotto, Kaz Rodríguez y Darby Todd en diferentes composiciones para aportar batería y percusión. Este nuevo álbum ha convencido a buena parte de la comunidad progresiva, y no es para menos, ya que en el aspecto compositivo está a muy buen nivel, al igual que en todas las áreas de producción. El cerebro musical, John Mitchell, sigue demostrando por qué está considerado como uno de los grandes músicos del prog actual. No hay más que escuchar el tema homónimo, “The Boy Who Stood Still” o “Kill the Orchestra” para cerciorarse del nivel del disco. Rock progresivo, algo de pop y ramalazos neo-prog de quilates.

Composiciones destacadas: “Day and Age”, “The Boy Who Stood Still”, “Skywards” y Kill the Orchestra”.

Hanging Garden – Skeleton Lake (Lifeforce Records)

Agradable sorpresa la que han dado los finlandeses Hanging Garden con su nuevo álbum titulado Skeleton LakeEl grupo lleva en activo desde 2004 y, desde entonces, se han mostrado bastante regulares a la hora de publicar material. Quizá el mayor problema lo han tenido en la poca repercusión que han conseguido. Puede que con este disco, lleno de sonidos cercanos al gothic metal y el death doom de corte más atmosférico, consigan salir del casi anonimato. Si no ha habido ningún cambio reciente, el grupo cuenta con nada menos que siete integrantes. La mayoría de las voces son limpias, aunque hay algunas guturales que le dan cierta fuerza y avivan el lado más angustioso de su música. Eso sí, hay un contraste importante en el otro lado de la balanza, que son las hermosas melodías, las cuales son muy importantes para lograr un gran equilibrio. Un ejemplo de esto podría ser el genial corte homónimo final.

Composiciones destacadas: “Kuura”, “Nowhere Haven”, “Winter’s Kiss” y “Skeleton Lake”.

Otros diez discos interesantes publicados el pasado mes de mayo:

 

Comentarios