Honduras y su vinculación con el narcotráfico (II): complicidad de EEUU

La ambigüedad de EEUU con el narcotráfico en Honduras deja en tela de juicio sus declaraciones contra las drogas.

El pasado 18 de mayo el Departamento de Estado de los Estados Unidos (EEUU), desclasificó un corto listado de “altos” funcionarios con señalamientos de haber cometido o facilitado actos de corrupción o el tráfico de drogas en Honduras.

Óscar Nájera, diputado (Colón) al Congreso Nacional por el Partido Nacional fue incluido con presuntos vínculos con la organización de narcotráfico Los Cachiros. Designado por el Departamento de Estado bajo 7031 (c) por corrupción significativa. Además, en la lista se incluyeron por corrupción:

  • Juan Carlos Valenzuela Molina, diputado (Lempira) al Congreso Nacional por el Partido Nacional.
  • Welsy Milena Vásquez López, diputada (Cortés) al Congreso Nacional por el Partido Nacional.
  • Milton de Jesús Puerto Oseguera, diputado (Yoro) al Congreso Nacional por el Partido Nacional.
  • Gustavo Alberto Pérez, diputado suplente (Lempira) al Congreso Nacional por el Partido Nacional.
  • Gladys Aurora López Calderón, diputada (La Paz) e integrante de la junta directiva del Congreso Nacional por el Partido Nacional.

El informe no incluye a quienes fueron señalados durante los juicios por narcotráfico contra Antonio “Tony” Hernández y Geovanny Fuentes en Nueva York.

La congresista estadounidense Norma Torres presentó el informe que incluye a 12 personas con vínculos actuales o pasados con el poder, algunos ya sancionados por Estados Unidos por “corrupción significativa” o condenados por la justicia de ese país. Foto: www.publinews.gt

Adicionalmente, el Departamento de Estado reitera que este mes se publicará la lista 353, conocida como la “Lista Engel”. Una lista mucho más extensa y que incluirá a personas del sector público y privado. Han advertido que no saldrá publicado todo porque “la inmensa mayoría de la información sigue clasificada como confidencial”.

Todas las anteriores detenciones suponen un vínculo del gobierno de Juan Orlando Hernández con el narcotráfico. Sin embargo, EEUU no es lo suficientemente claro respecto a la situación con JOH, ya que si bien afirman la participación directa del presidente hondureño, nunca ha sido inculpado ante la justicia.

Aunque Orlando Hernández es señalado en documentos judiciales de fiscales estadounidenses como “co-conspirador 4” (CC-4) de Fuentes, EEUU solo informa la detención de “cómplices” y las acciones la definen como ataques indirectos, disuasivos para enviar mensajes al mandatario hondureño.

No es primera vez que el gobierno de Honduras ha sido relacionado con el narcotráfico. Fabio Lobo, hijo del expresidente de Honduras Porfirio “Pepe” Lobo (2010-2014), fue sentenciado en el 2017 en Nueva York a 24 años de cárcel, por el tráfico de 1,4 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

Honduras tiene casi el récord de país con más capos condenados en EEUU y no porque el gobierno (hondureño) haya luchado contra ellos. Edmundo Orellana.

La cercanía de las elecciones generales, implicaría la presencia de Nasry Juan Asfura Zablah mejor conocido como “Tito Asfura” o “Papi a la Orden” que es un hombre de Juan Orlando Hernández.

Honduras
En la izquierda Nasry Juan Asfura Zablah, alcalde del Distrito Central y candidato presidenciable por el Partido Nacional. Foto: https://enaltavoz.com/

Estados Unido es el primer consumidor de droga del mundo, en la Política de Seguridad Hemisférica del país del Norte, está el Tratado de Seguridad Hemisférica de EEUU de 1962 que, considerando la Doctrina Monroe, plantea que la nación norteamericana debe controlar toda América en base a la consigna “América para los americanos”.

Dentro de esa estrategia de Seguridad Hemisférica que implica poder llenar de fuerza militar todo el continente, EEUU necesita que haya delincuencia para generar un escenario en el que pueda instalar bases militares, y desde ellas custodiar y dirigir el narcotráfico mediante agencias como la DEA.

Según estadísticas de la ONU cuando la DEA abandona un determinado país, tanto el narcotráfico como el consumo de drogas cae en picado, como sucedió recientemente en Bolivia y Venezuela.