La normalización del fascismo provoca violencia e intolerancia en España

La amenaza que suponen los discursos de odio y su normalización en España, involucra a los medios, el Estado y las acciones de la derecha.

La amenaza que suponen los discursos de odio y su normalización en España, involucra a los medios de comunicación, las estructuras del Estado heredadas del franquismo, y por supuesto, la línea programática seguida por la derecha española.

En este sentido, la derecha ejerce la continuidad de una praxis política que la ha caracterizado en el tiempo por los discursos hostiles que denotan un intento de hacer rutinario el odio. Todo ello ante la ausencia de una agenda política que pueda movilizar voluntades por medio de la razón en vez de la emocionalidad y el rencor.

Mediante la tesis “amigo – enemigo”, el conservadurismo español plantea polemizar cada aspecto de la vida social, trayendo la conflictividad como contexto natural para el sustento de sus discursos basados en xenofobia, homofobia, nacionalismo, fanatismo religioso y la promoción de fórmulas neoliberales.

Dicho proceder tiene efectos sobre la vida cotidiana de los españoles. Ejemplo de ello ha sido la polémica promovida a raíz de las ayudas recibidas por migrantes en España, donde la derecha increpa públicamente argumentando que los nacionales del país ibérico están siendo discriminados por la legislación vigente.

Durante el año 2019, específicamente en el marco de la campaña del 4-M en Madrid, VOX condujo su discurso bajo parámetros xenófobos. El partido liderado por Santiago Abascal publicó un mensaje en sus redes sociales en la que señaló directamente a varias personas que reciben ayudas al alquiler de la Comunidad de Madrid, todas ellas extranjeras.

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Santiago Abascal, Lider del partido de derecha Vox

En este sentido, varios políticos del Partido Popular y VOX han asegurado en entrevistas o en actos políticos que los extranjeros tienen un trato de favor en el acceso a las ayudas sociales. Estas aseveraciones son emitidas sin fundamento, y sin precisar el tipo de ayudas en cuestión, demostrando así falacias argumentativas y grandes contradicciones.

Por otra parte, la derecha representada por PP, Ciudadanos y VOX, haciendo uso de tácticas de crispación política para inocular matrices de opinión que rechazan la posibilidad de indulto a los promotores independentistas del procés.

Los indultos a los políticos catalanes condenados por sedición son considerados por el partido Ciudadanos como una decisión “arbitraria” y suponen un “menosprecio” al sistema judicial español.

Bajo estos argumentos, los sectores más conservadores de España procuran generar un contexto de conflictividad que dista mucho de los actuales procesos de concertación política promovido por la izquierda y el gobierno de coalición.

Asimismo, los sectores conservadores, en un acto de contradicción política, han llegado a emprender acciones de presión sistematizadas contra el rey Felipe VI, cuya firma es necearía para completar los trámites de indulto antes de ser publicado vía “Boletín Especial”.

Son ejemplo de un discurso que procura desfragmentar a una sociedad. Se trata de un proceder el cual tiene sus raíces en la represión franquista que promovió despojo del país y la concentración de la riqueza en un puñado de empresas.

En este sentido, la involución social que representó el Régimen franquista por medio de su praxis fascista y arcaico catolicismo, llega a su extremo en plena mitad del siglo XX a través de la utilización de la mano esclava, procedimiento contrapuesto a los Derechos Humanos (DDHH), los cuales fueron violentados por la dictadura para someter a la disidencia política.

Dados estos antecedentes históricos, otra consecuencia de los discursos de odio emitidos por la derecha española en la actualidad, se ha evidenciado tras el asesinato de Samuel Luiz, de 24 años, causada por los golpes que recibió de varios agresores cerca de una discoteca.

Mientras avanzan las investigaciones, las denuncias de testigos del hecho hacen que el colectivo LGTB asuma que se trató de un crimen de odio y que a Samuel lo agredieron por ser homosexual. Medios españoles informan que testigos aseguran que al joven “lo mataron al grito de ‘maricón’“.

En consecuencia, hubo manifestaciones en varias ciudades del país en las que prevalecieron los pedidos de justicia y de lucha contra la homofobia. “A Samuel lo han matado por ser maricón“, fue una de las consignas de esas protestas por la muerte del joven enfermero en la ciudad de La Coruña, al noroeste de España.

Al respecto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, dejó claro el lunes que “no está excluida ninguna hipótesis, ni el delito de odio ni cualquier otro“. Por su parte Vox ha desestimado que el acto delictivo haya sido por motivos relacionados a la orientación sexual de la víctima.

Los delitos de odio se producen principalmente cuando una o varias personas discriminan a otra u otras exclusivamente por motivaciones como su raza, lenguaje, discapacidad intelectual o física, edad, género, religión u orientación sexual, según recoge el artículo 550 del Código Penal español.

La derecha, en su travesía política para ganar adeptos, también ha dirigido ataques contra aquellos medios de comunicación que no comulguen con su ideario partidista. En este sentido, la secretaria general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, Macarena Olona, acusó a la revista “El Jueves” de “promover la violencia” y ha llegado a compararla con el diario “Egin”, que fue cautelarmente clausurado en 1998 por su presunta vinculación con ETA.

En el marco de estas acusaciones, Vox señala a medios de comunicación y profesionales de la información sin ningún tipo de pudor. El referido partido conservador ha publicado en la red social Twitter un escrito apuntando directamente a Ricardo Rodrigo Amaru y a los integrantes del medio “El Jueves” debido a sus últimas ilustraciones en la que satirizan a miembros de Vox.

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Miembros de la ultraderecha española en una concentración

El Partido ultraderechista publicó en su cuenta oficial de Twitter lo siguiente: “Se llama Ricardo Rodrigo Amar y es presidente de RBA, grupo que edita El Jueves. Su revista difunde odio contra millones de españoles a diario. Es posible que muchos de ellos le empiecen a exigir responsabilidades cuando le vean salir de su despacho de la Diagonal de Barcelona”.

El instigador mensaje expuesto por Vox trajo como consecuencia la respuesta de las principales asociaciones de periodistas, las cuales han condenado este tipo de amenazas. Reporteros Sin Fronteras, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) o el Colegio de Periodistas de Cataluña, entre otros, han reprochado lo sucedido en numerosos comunicados.

Por otra parte, el medio satírico El Mundo Today ha manifestado su contundente rechazo a las manifestaciones de odio de Vox por medio del siguiente tuit: “la libertad de expresión es la herramienta sobre la que se construye la democracia, la convivencia y la política, y que el ejercicio del humor es el síntoma último de una sociedad, sana, libre y plural, por lo que es exigible que cuente con especial respeto y protección”, concluye la notificación.

El matonismo y la agenda de crispación son formas de hacer política desfasada y sin ninguna correspondencia con la sociedad española del siglo XXI. Por otra parte, los procesos de diálogo y concertación política han sido utilizados recurrentemente para apaciguar conexos políticos de alta complejidad y tensión.

Estas fórmulas de entendimiento están amparadas en valores democráticos, siempre conducente a minimizar las posibilidades de una escalada de conflictos que afecte a la ciudadanía. Son en estos parámetros en los que debe girar las dinámicas políticas de España, siempre en favor de la plurinacionalidad que la integra.