El liderazgo artificial de Errejón frente a la unidad de la izquierda de Díaz

Yolanda Díaz ha demostrado su capacidad de lograr una posible unión de la izquierda, mientras que Íñigo Errejón va quedando en el olvido.

La unión de la izquierda española es un proceso activo que actualmente está siendo la apuesta política de Yolanda Díaz, que desde la salida de Pablo Iglesias ha centrado sus esfuerzos en ella, no solo desde el punto de vista electoral, sino también institucional.

Mientras tanto, el líder de Más País, Íñigo Errejón, apuesta por consolidar su proyecto en el capitalismo verde de Los Verdes de Alemania, rechazando toda unidad con Unidas Podemos, hoy liderada por la ministra de trabajo.

Dos perfiles totalmente diferentes

Hay una pronunciada diferencia entre el liderazgo ejercido entre Íñigo Errejón y Yolanda Díaz, puesto que sería la Ministra del Trabajo quien realmente apuesta por la unificación y fortalecimiento de la izquierda.

La ministra ha ido cimentando su carrera desde la militancia política y el sindicalismo, que tras lustros de trabajo ha desembocado en el liderazgo de la izquierda alternativa española; frente a Íñigo Errejón, una figura mediática que acompañó a Pablo Iglesias en la fundación de Podemos.

La renovada fuerza mediática de Íñigo Errejón ha venido por el brillante resultado de Más Madrid en las recientes elecciones autonómicas, siendo apoyado por los medios de comunicación del Régimen del 78, que a fuerza de informaciones basadas en los tweets más virales del diputado, están logrando hacerlo subir en las encuestas.

Sin embargo, Errejón ha variado su estrategia política hasta el punto de hacerla coincidir con la de Los Verdes alemanes, alineándose con las posturas económicas neoliberales del capitalismo verde. De esta manera el actual sistema político lo apoya con la perspectiva de que el ex de Podemos divida el voto que comienza a suscitar Yolanda Díaz.

Tras los problemas de Errejón e Iglesias, cuya ruptura se trasladó también a la esfera pública, una alianza parece casi imposible o, al menos, lejos de consagrarse.

Yolanda Díaz, el potencial rostro de la unidad

Por otra parte, está la figura de Díaz, quien es un claro ejemplo de acuerdo entre las partes haciendo un llamado a la unidad y encabezando los esfuerzos para darle mayor apoyo a estas ideas.

Ella insiste en ampliar el espacio político de Unidas Podemos. De ahí que, la dirección asegura que bajo su liderazgo y el de Belarra no se perderá el “espíritu” del partido aunque la salida de Iglesias favorece el diálogo con otros actores.

Sectores relevantes del partido morado asumen que hace falta afianzar un cambio de ciclo y que esto puede afectar a las alianzas.

Se empieza a hablar de posible entendimiento con Más País, pero solo si se impone la regeneración y se prescinde de Íñigo Errejón.

La coalición se ha decantado por un modelo bicéfalo, ya que Yolanda Díaz, la jefa del espacio en el Gobierno y la persona con más proyección hasta la fecha, ha dejado clara su vocación de “ampliar” los márgenes de acción.

Yolanda Díaz, la mejor valorada

Encuesta tras encuesta, la popularidad de la Ministra de Trabajo y ahora vicepresidenta segunda, ha ido escalando hasta cosechar las mejores valoraciones entre la ciudadanía española.

El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), da cuenta de ello: la gallega ha obtenido una puntuación de un 5,1 entre los encuestados.

izquierda

Empata con la ministra de Economía y vicepresidenta primera, Nadia Calviño, y solo otra mujer la supera: Margarita Robles, ministra de Defensa.

Escenario futuro del progresismo español

La pandemia, los conflictos producidos por la terrible crisis económica y el propio desgaste del poder de la esfera pública, ha terminado por erosionar al Gobierno de coalición.

Sin embargo, Yolanda Díaz, una mujer con un gran olfato político, está moviendo sus fichas constantemente ya que quedan dos años para las próximas elecciones, haciendo que Íñigo Errejón pase a un último plano.

Ella está defendiendo la siguiente premisa: “levantar un proyecto de país para la próxima década” desde “muchos espacios diferentes” de la izquierda para que desde la “diversidad” puedan “complementar e ilusionar” a los votantes progresistas y frenar un gobierno de la “extrema derecha“.

Evidentemente trata de superar el proyecto de Unidas Podemos, para impulsar una gran plataforma o alianza capaz de aglutinar a todas las sensibilidades de la izquierda española.

Sin precipitaciones, a paso lento y seguro, este tiempo de receso electoral será suficiente para que los liderazgos se fortalezcan y apoyen, con el objetivo de que alguien garantice la unidad, cesando las hostilidades.