Manu Pineda: “El interés de EEUU en Afganistán es el petróleo y el opio”

El activista social y eurodiputado habla sobre el contexto histórico de Afganistán y analiza la actualidad política tras el retiro de EEUU.

El retiro de las tropas norteamericanas de Afganistán fue una sorpresa para la mayoría. Al no aparecer en los últimos años informaciones constantes en los medios de comunicación mayoritarios, la nación asiática y su escenario político eran desconocidos.

Sin embargo, tras dos décadas de guerra sin poder reducir a los mismos talibanes con los que se alió en los noventa para impedir que la izquierda gobernase el país, EEUU se ha marchado dejando tras de sí una economía dependiente del opio, sin recibir los dividendos por la explotación del petróleo, y permitiendo a los talibanes restaurar su “Reino del Terror“.

Con el objetivo de analizar más en detalle la actual situación y de conocer el contexto, elestado.net ha entrevistado al eurodiputado Manu Pineda, del Grupo Izquierda Unitaria Europea-Izquierda Verde Nórdica. Pineda se presentó en España representando a Unidas Podemos Cambiar Europa, coalición de Podemos e IU.

¿Qué significa el retiro de las tropas de EEUU de Afganistán?

Más que una retirada, estamos ante una huida. Una huida vergonzosa que parece querer dejar atrás la barbarie y el caos más absolutos, con centenares de miles de muertos y millones de refugiados directamente provocados por los distintos gobiernos estadounidenses en colaboración estrecha con la OTAN.

Estas décadas de guerra y ocupación estadounidense, vimos con horror una sucesión de bombardeos sobre la población civil, asesinatos con drones, mentiras para justificar una invasión injustificable.

Esta huida que estamos viendo muestra el total desprecio por la vida que caracteriza las invasiones y guerras estadounidenses, y a nadie sorprendió las imágenes de militares tiroteando civiles en el aeropuerto de Kabul en medio de esa huida, asesinando jóvenes, mujeres y niñas que sólo intentaban escapar del horror talibán.

¿Cuál es la relación de EEUU con los talibanes afganos?

Por mucho que algunos intenten que la historia se olvide, afortunadamente existen no solo las hemerotecas, sino también nuestra memoria.

Nos negamos a olvidar que este grupo reaccionario, machista, integrista, es fruto directo de la financiación y las armas entregadas por EEUU a los muyahidines para enfrentarse al gobierno de la República Democrática de Afganistán, lo que derivó en este régimen reaccionario y culpable de violaciones sistemáticas de los derechos humanos, especialmente contra mujeres y niñas.

¿Cuál fue el papel de la Unión Soviética en Afganistán?

EEUU, junto con uno de sus grandes aliados, Arabia Saudí, no podían permitir un gobierno laico, progresista y que implantaba medidas modernizadoras en el ámbito de la educación o la igualdad de género.

Hubiera sido un mal ejemplo que podría hacer tambalear las relaciones de poder y explotación en los países vecinos, por lo que desde la llegada del gobierno popular, democratizador y progresista en el año 1978, EEUU y Arabia Saudí invirtieron miles de millones de dólares en crear y armar guerrillas extremistas para derrocarlo.

Es fundamental que la UE lleve a cabo una fiscalización del uso de las armas de origen europeo que se utilizaron en el transcurso de estas décadas de conflicto en Afganistán, igual que en Siria, Libia, Iraq o Yemen. Manu Pineda.

Ante esta seria y creciente amenaza, el gobierno afgano decidió pedir ayuda a su vecina, la URSS, en base a los tratados firmados entre ambos países y según el derecho recogido en la Carta de las Naciones Unidas a la autodefensa individual o colectiva de los Estados.

Lamentablemente y tras más de 10 años de lucha contra las guerrillas fundamentalistas de los muyahidines que apoyaba EEUU, aún con el apoyo de una cada vez más debilitada URSS, el gobierno popular cayó y fue sustituido por una sucesión de títeres corruptos y reaccionarios que hicieron retroceder a Afganistán varias décadas, hasta niveles nunca vistos en el país de represión a las mujeres y a cualquier movimiento progresista.

¿Han tenido algo que ver EEUU y la UE en la expansión de los talibanes en Libia y Siria?

El imperialismo norteamericano pretende ejercer su control y tener presencia en el mayor número de territorios, y esto incluye especialmente Oriente Medio y los países con grandes comercios y reservas naturales que expoliar.

Tales son los caso de Iraq y Libia por su petróleo. Y recordemos que Libia es un país hoy sumido en el más absoluto caos, un Estado fallido que hasta normalizó los mercados de esclavos, cuando ayer era un país próspero y con “altos indicadores de desarrollo humano“, en palabras del Banco Mundial en 2010, gracias a un gobierno que decidió nacionalizar petroleras e invertir los ingresos de los hidrocarburos en servicios públicos y acceso universal a la educación.

El Estado libio poseía las ‎mayores reservas de petróleo de toda África, además de grandes reservas de gas natural, que eran gestionadas principalmente por el Estado, dejando ‎poco margen de ganancias para las empresas extranjeras.

Ante esto, EEUU no dudó en apoyar y armar a grupos “rebeldes” (terroristas extremistas) para que dieran un golpe de Estado mientras los aliados de la OTAN bombardeaban y saqueaban el país, lucrándose con la exportación de los hidrocarburos libios al tiempo que la población era asesinada y el país sumido en el caos y la miseria.

Afganistán produce más del 90% del opio mundial, que cultivan los talibanes y que “casualmente” se multiplicó desde la invasión estadounidense en 2001, a la vez que se disparó su consumo en EEUU. Otra casualidad. Manu Pineda.

En el caso de Siria, vemos algo muy similar: EEUU utilizando a grupos terroristas extremistas para derrocar un gobierno y acabar con un país que amenaza tanto los intereses económicos de EEUU en la región, como al fundamentalismo religioso de Arabia Saudí o Israel, tan útil para Occidente.

Además, Siria era uno de los grandes líderes de la región, con una economía potente y una gran independencia, con importantes reservas de gas y petróleo y con pocas ganas de dejar que las empresas occidentales expoliaran y se lucraran con esos recursos, priorizando alianzas con países de la región como Irán, Iraq o Rusia.

Y una vez más, EEUU no dudó en financiar, armar y apoyar grupos terroristas y oposición armada para hacer caer al gobierno democrático sirio, como ya habían visto que les había funcionado tan bien en Libia. Afortunadamente para la población siria, en este caso fracasaron.

Y en todo este proceso, varios países miembros de la UE mantuvieron un papel muy activo en las agresiones militares. Por ello, es fundamental que la UE lleve a cabo una fiscalización del uso de las armas de origen europeo que se utilizaron en el transcurso de estas décadas de conflicto en Afganistán, igual que en Siria, Libia, Iraq o Yemen.

Porque con su seguidismo a las políticas estadounidenses, algunos países de la UE, como Francia o Reino Unido, no pueden ignorar que tienen también las manos manchadas de sangre.

¿Qué papel juegan en esto Israel y Arabia Saudí?

Israel y Arabia Saudí pretenden imponer su sistema fundamentalista y reaccionario contra cualquier país que busque el progreso, la emancipación de la mujer, el acceso a la educación, la libertad religiosa y en definitiva, la convivencia en Paz.

A esto se une la feroz lucha de EEUU de búsqueda de la hegemonía mundial, que incluye evitar que existan estados potentes independientes, laicos, democráticos, y al servicio de los pueblos que puedan poner en duda esas pretensiones de hegemonía.

Para evitarlo, EEUU no duda en financiar grupos terroristas que desestabilicen la zona, para derrocar los gobiernos que no le gustan y poner a sus títeres, algo que ya le había funcionado muy bien con algunos países de América Latina.

Por esto, con el paso de las décadas, Israel y Arabia Saudí se convirtieron en los grandes aliados de los países de la OTAN en su pretensión de dominación y expoliación de la región. Consiguiendo, a cambio, que Occidente tenga tratos comerciales preferenciales con ellos, mientras mira para otro lado ante el genocidio y las políticas de apartheid de Israel, o la situación de vulneración constante de los Derechos Humanos en Arabia Saudí, especialmente grave contra mujeres y niñas.

¿Qué hay detrás del interés de EEUU en Afganistán?

Petróleo, gas y especialmente, opio. Afganistán produce más del 90% del opio mundial, que cultivan los talibanes y que “casualmente” se multiplicó desde la invasión estadounidense en 2001, a la vez que se disparó su consumo en EEUU. Otra casualidad.

El pueblo de Afganistán lleva décadas padeciendo las consecuencias de la presencia de los talibanes y de la invasión de la OTAN en su territorio. Estas décadas han estado marcadas por el caos y la violencia con incontables víctimas, de la militarización y de las milicias armadas. Pero también, muy especialmente, la proliferación del tráfico de drogas, que sabemos que es el negocio más lucrativo del mundo. Sinceramente, yo no creo en las casualidades.