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De disculpas «Por Andalucía»

Inmaculada Nieto, la candidata de la coalición de izquierdas "Por Andalucía ", ha dado sus disculpas ante la "desazón"  sufrida por el posible universo de votantes.

Inmaculada Nieto, la candidata de la coalición de izquierdas «Por Andalucía «, ha dado sus disculpas ante la «desazón»  sufrida por el posible universo de votantes que acompañará en las elecciones de junio a esta tolda política.

En su declaración pública, acompañada de los representantes de las otras seis organizaciones políticas que se agrupan para ganar músculo y espacio, comenzó dando gracias por «el esfuerzo tan grande» hecho al interior de la alianza  «capaz de poner por delante los intereses del pueblo andaluz, trabajar juntos»;  para con ello poder diseñar «una alternativa de gobierno solvente» capaz de poner freno a las «políticas que han hecho daño, han aumentado la brecha de la desigualdad y han puesto en riesgo cierto la sostenibilidad del territorio».

Es por ello que, estas seis agrupaciones diversas pero unidas por una clara intencionalidad política electoral, han montado carpa de cara a «las políticas neoliberales que desde la derecha se están implantando en esta tierra».

El PP

Es importante recordar en este punto, la clara alusión que hace al hablar sobre neoliberalismo, al proyecto que actualmente dirige Juanma Moreno; candidato y presidente de la junta en funciones y que para la mayoría de los analistas y equilibristas que hacen vida dentro del mundo de la consultoría electoral dan por ganador.

Los demás 

En la misma alocución, el diputado de Unidas Podemos de Cádiz, el sr. Juan Antonio Delgado, ha utilizado las palabras  «ilusionante» y «lleno de esperanza», para definir un programa de gobierno en clave progresista «progresista, verde y feminista».

Para Delgado , los temas imposibles de abandonar, son el compromiso que deben tener las distintas agrupaciones conjuntadas en «Por Andalucía», ante la movilidad interna que lamentablemente caracteriza esta región del sur.

En sus palabras estos trabajarán, incluso «dejarán la piel» por este proyecto político que busca motivar al electorado rojo que históricamente ha sido piso sólido para la izquierda de esta parte de España, pero que en la elecciones pasadas han servido también de vitrina o justificación histórica para el ascenso de la derecha y la ultraderecha populista, representada en el Partido Popular de Moreno y los de Vox.

Otro tanto planteó Esperanza Gómez, de la organización Más País Andalucía, «un lugar de encuentro entre diferentes que comparten un espacio común».

Por su parte, María José Torres, abanderada de la Iniciativa del Pueblo Andaluz, habló abiertamente de las  «muchas vicisitudes» que han tendido que trasegar los miembros de la IU para poder consustanciarse «con un mensaje de esperanza».

Con un talante, sin complejos de ser tildada de regionalista ha dicho: «Andalucía debe ocupar el puesto que se merece en el Estado español» -agregando- «en condiciones de poner en marcha un cambio de modelo económico que se diversifique más allá del turismo». Interesantes palabras dichas desde una visión de conjunto.

 

Las cartas están echadas

Las izquierdas deben contar con un hilo conductor que desde lo económico logre mostrar un programa que ponga como centro el desarrollo de las potencialidades regionales y su posible diversificación.

Una nueva arquitectura  productiva, generadora de nuevos y diversos puestos de trabajo es fundamental para lograr el retorno de una juventud necesaria, pero necesitada de mejores condiciones salariales y con ellas de vida digna.

Desde Sevilla, las cartas de la izquierda ya están echadas. Inmaculada Nieto y  representantes de las agrupaciones, en apretada síntesis, han mostrado un programa coherente y cercano.

Esperemos que la «desazón» no sea la eterna nota discordante dentro de las filas que creen en el cambio como proceso ineludible para la generación de otras posibilidades más humanas.

Falta aún camino  por recorrer, a pesar de contar la derecha con un escenario en pro, la política siempre se guarda para sí acontecimientos o cisnes negros dispuestos a sorprender hasta al más avezado en la materia.