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Richarlison: la otra cara del futbol brasileño

Richarlison de Andrade, estrella goleadora del debut de Brasil en Catar 2022, se ha convertido en una verdadera sensación y en esa otra cara del fútbol brasileño que dista de figuras como la de Neymar.

Richarlison es el jugador del momento en la selección de Brasil. Su segundo gol en la primera victoria de la «canarinha» ante Serbia, es sin duda uno de los mejores del Mundial, y por supuesto, esa historia detrás del propio protagonista podría calificarle como la otra cara del Brasil.

Al Richarlison que está en Catar, le precede una difícil infancia marcada por la pobreza. Su historia de superación es como en otros ejemplos, la clave de su alto desempeño y tambien la de una conducta que le ha servido para ser considerado el anti-Neymar del futbol brasileño.

Los contrastes llegan a otros aspectos paralelos al deporte. Richarlison es progresista. Abraza la causa de las minorías y los vulnerados, pues su cómodo estilo de vida actual no le borró de la memoria el lugar de donde viene.

Nova Venecia

Richarlison se crió en Nova Venecia, una favela de São Paulo que el propio jugador ha logrado poner en el mapa, al narrar como fue su infancia y adolescencia.

“Me quisieron pegar un tiro”, fue una de las confesiones más impactantes del futbolista, cuando habla de Nova Venecia y de un entorno controlado por las drogas, la violencia y la delincuencia.

“Muchos de mis amigos terminaron en la cárcel”, afirma Richarlison. El hoy delantero del Tottenham inglés y pieza clave de la selección de su país, recalca que el fútbol le ha salvado del destino que corrieron sus vecinos de Nova Venecia.

La otra cara

Richarlison se sale de los márgenes en cuanto a sus opiniones se refiere. Está verdaderamente preocupado por lo que sucede en su país y no se abstrae de los asuntos “incómodos” como la política.

Mientras su colega Neymar alzaba la bandera del bolsonarismo (presuntamente en atención a un acuerdo con Hacienda), Richarlison optó por lo contrario y cargó contra ellos sobre todo en los momentos de la pandemia, cuando el presidente brasileño subestimó la letalidad de la Covid-19.

Richarlison envió dinero para financiar investigaciones sobre el coronavirus, y de ahí en adelante se colocó del otro lado de la acera.

Recuperar los símbolos

Además de contradecir el negacionismo de Bolsonaro, Richarlison señala que su presidente y la opción política que representa, trataron de secuestrar símbolos como la camiseta de la selección verdeamarela para hacer propaganda.

“Creo que Lula puede recuperar esto para todos”, declaró Richarlison, quien es partidario de sacar de la diatriba política los símbolos deportivos que unen a todos los brasileños.