La recompensa por Maduro revela la desesperación de EEUU ante China

Entender la relación que Venezuela tiene en estos momentos con Estados Unidos, significaría evaluar los aspectos en los que se encuentra la potencia hegemoníca a nivel geopolítico. Pues la necesidad de hacerse con los recursos hace que éste redoble los esfuerzos en una situación de pandemia para lograr al fin el derrocamiento de Nicolás Maduro.

El pasado 26 de marzo Estados Unidos, a través del Fiscal del Departamento de Justicia William Barr, ha ofrecido declaraciones en las que pone en claro la postura del país del norte en cuanto al Gobierno Bolivariano.

Entre sus argunentos han destacado acusaciones que no se han demostrado como que el ejecutivo venezolano está compuesto de narcoterroristas y corruptos. Que el Cártel de los Soles tiene como miembros a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello entre otros funcionarios, “desvelando” así rutas de droga a través del Zulia, creando un puente aéreo que permitiría su distribución a diversas zonas.

No solo se acusa de formar parte de una trama de narcotráfico, sino también de ser Patrocinador del Terrorismo ayudando a Grupos ya desmovilizados como la FARC. Una acusación situada fuera de toda lógica, ya que Venezuela fue uno de los países que participaron en el proceso de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla que hoy es organización política.

Sin embargo, según las declaraciones del Fiscal William Barr, Venezuela es el centro de operaciones de dichos grupos, suministrándole el Gobierno venezolano la logística y diversas armas. Ante dichas acusasiones el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha acordado dar una recompensa de 15 millones de Dólares a quien capture a Maduro, y 10 Millones de dólares por el resto de los funcionarios acusados.

Estas declaraciones tendrían como antecedente la apreciación de Mike Pompeo en la III Conferencia Ministerial Hemisférica de la Lucha Contra el Terrorismo, realizada en Colombia y teniendo como representante de Venezuela a un enviado de Juan Guaidó.

Es la segunda vez que Estados Unidos de América acusa un jefe de Estado de ser parte del narcotráfico. Estas declaraciones pudieran tener varios puntos de análisis que son pertinentes para entender el contexto, y el por qué de la agresion constante.

Contexto global

Justamente en días recientes, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela sacó a la luz pública el estudio del Dr. Sirio Quintero, profesor y experto en Nanotecnología, en el que se expone que el COVID-19es un constructo de la ingeniería biológica artificial“, para ser más claro: no es natural.

Siendo esto de tal manera, no se podría pensar más que en una guerra bacteriológica con consecuencias mundiales, esto permite un retraso de las economías emergentes, sobre todo de la China que apunta a ser la siguiente potencia Mundial, dándole ventaja a Estados Unidos.

Mientras los gobiernos del mundo se ocupan de la situación de salubridad, Estados Unidos ha visto una oportunidad de retomar el lugar de potencia mundial, pues para ello ha desplegado sus tropas cerca de la frontera rusa.

Posteriormente ha enviado 20 mil soldados a Italia, sabiendo que dicho país está estrechando lazos con China, ya que quiere participar en la Nueva Ruta de la Seda, lo que permitirá mejores condiciones al país asiático para competir en el mercado europeo.

Ahora bien, en este escenario Venezuela tiene suma importancia, porque parte de la materia prima que se utiliza para producir en China proviene del país caribeño.

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Siendo así, a Estados Unidos le convendría tener el mercado venezolano. La balanza energética estaría a su favor, el oro le ayudaría a sustentar el dólar y permitiría a la, ya decadente economía de dicho país, recomponerse. Agregado a esto Donald Trump se vería favorecido para su reelección como presidente. Por ello consolidar un plan para derrocar a Maduro se hace necesario.

Venezuela rompe el consenso sobre el bloqueo

En un momento en el que las condiciones para recrudecer el bloqueo estaban dadas, la estrategia se ha visto rodeada de dificultades, pues Venezuela logra romper el consenso sobre el bloqueo en la Comunidad Internacional, pidiendo al gobierno de Donal Trump que debería flexibilizar o levantar las sanciones países como Irán, Cuba, Corea del Norte y Venezuela, para favorecer una buena respuesta a la crisis del coronavirus.

Estas medidas de bloqueo solo “dificultan las labores médicas, acceso a medicamentos y equipos médicos escenciales“, dicho por Michelle Bachelet, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU.

Hasta hace poco ella misma negaba las grandes consecuencias de este bloqueo; pero se entiende que controlar la pandemia es un acto que hay que hacer mancomunadamente. Pues así como ella, el servicio mundial de Iglesias, el Center for Economy and Policy Research y la UE han emitido declaraciones similares.

La Unión Europea a través del Jefe de la Diplomacia de dicho organismo, ha destacado la importancia de que Venezuela e Irán puedan acceder la crédito ofrecido por el FMI, lo que llevaría a un abolimiento del bloqueo.

Los efectos de dichas declaraciones reconociendo el daño que poseen dichas sanciones son pruebas para la Corte Penal Internacional, y un obstáculo a Estados Unidos.

Diálogo entre la oposición

Se han venido desarrollando encuentros entre la oposición representada por Luis Parra y el Gobierno para llegar un consenso de paz en la nación, permitiendo un entendimiento sin radicalizacion, lo que ha empezado a conseguir  que  la paz social regrese al país.

En esta situación devenida por el coronavirus solo se ha demostrado que el único presidente y líder indiscutible de Venezuela es Nicolás Maduro, desplazando a la derecha golpista a un segundo plano, y colocando al presidente en una posición favorable, siendo reconocido a nivel internacional por saber manejar la situación que ha generado la pandemia.

Fracasa operación militar por accionar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana

Estando los principales aliados de Venezuela preocupados de sobremanera por la situación nacional, se ha generado un plan para el asesinato de Nicolás Maduro y varios funcionarios que componen su equipo de confianza.

Este plan ideado por Estados Unidos a través de la DEA, junto con el Gobierno de Colombia, Juan Guaidó y Cliver Alcalá, pretendía aprovechar la situación de emegencia de Venezuela por el COVID-19, para ingresas armas por la frontera Colombiana hacia Venezuela, y así en la “noche más oscura del mes de marzo” ejecutarlo. Lo que causaría un baño de sangre, para así según Cliver Alcalá “reconstruir Venezuela desde las cenizas“.

Estas acciones terroristas están financiadas y dirigidas desde Estados Unidos. Disponían de grupos que estaban siendo entrenados en Colombia para el asalto, además del armamento. La policía de Tránsito de Colombia incautó dicho armamento, valorado por más de 500 mil dólares. Dicha situación genera la frustración del plan.

Cliver Alcalá ofreciendo declaraciones a W Radio, explica como las armas involucradas “pertenecían al pueblo venezolano“, puesto que Juan Guaidó firmó el contrato con asesores norteamericanos para comprar el armamento, dejando en evidencia el rol de cada actor.

Se puede deducir que ese dinero que se dispuso para el plan proviene de los activos bloqueados a Venezuela.

El plan era necesario, Nicolás Maduro ha hecho que la situación del Coronavirus sea la mas propicia para evidenciar, denunciar y auspiciar el levantamiento de las sanciones, pues a nivel internacional ya se considera que en tiempos de pandemia todos los países deben acceder a suministros médicos, de lo contrario sería un genocidio.

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Por eso Estados Unidos recurrió a nombrar a Nicolás Maduro narcoterrorista y ofrecer recompensa, más bien eso parece ser un llamado a los grupos narcoparamilitares colombianos, mercenarios, organizaciones criminales y contratistas militares para llevar a cabo el plan que él no fue capaz de ejecutar.

Esto es una nueva modalidad de golpe de estado que busca legitimar la muerte del presidente venezolano, viendo EEUU en su asesinato la salvación de su hegemonía, pues en esta situación en la que Rusia y China no tendrían la misma efectividad para ayudar a la Revolución Bolivariana, se hace preciso actuar con rapidez.

La pandemia que ha costado tantas vidas, solo es una cortina de humo para el actuar de un imperio desesperado por mantener su poder, para mantenerse como líder mundial. De la caída de la Revolución de Venezuela depende su renovación como potencia. Esa sería la razón del por qué Venezuela ha sido víctima de planes de desestabilización.

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