Lo mejor de Arco 2020 (II)

Segunda parte del recorrido de nuestro redactor cultural Pablo Álvarez por la exposición ARCO 2020 celebrada en Madrid. Recomendamos leer la primera parte haciendo click aquí.

Mucho colorín, superbrillante y chorreando; en general, nos parece un mensaje de optimismo.

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, y más ahora que no se nos puede ocurrir a volver a mentar a Hockney, pero intentaremos al menos poneros un poquito al día y no aburriros.

Continuamos la visita…

Mari Puri Herrero:

Recuerda un poco al genial Plensa, del que vimos tres cabezas suyas (con perdón).

De Ponce+Robles, los espacios emergentes de Isidro Blasco, aquí les presentamos su original visión de la reconocible Plaza del Callao en la Gran Vía de Madrid.

Hay que tener mal gusto (al menos yo no lo pondría en mi salón).

Abrahan Lacalle, presentado por Marlborough:

Inquietantes las cabezas parlantes de Tony Oursler:

En los países del este, les debe resultar muy interesante considerar como una obra de arte el estudio de la evolución de la silla en el siglo XX (y ninguna es ni de lejos como la Wassily de la Bauhaus).

SENDA, de Barcelona, nos trajo esto. Original las caras fotografiadas superpuestas.

Mi crítico catalán amiguete (que además vive por el Raval) me decía que eran justo los tipos que veía por su barrio. Pienso que por allí la movida va con un poco de retraso…

Aromas de Valencia. Luis Adelantado, nos ofrece, en su galería, interesantes cuadros con dos niveles, hay un par de centímetros entre la primera seda y el bastidor.

Estas amebas rodantes de Eugenio Alcudia, habitual estos años a los mejores premios de arte electrónico.

Encontramos interesantísima la serie, que rememorando aquellas famosas pinturas descriptivas sobre las distintas castas, mezclas y grupos étnicos coloniales, ha elaborado sagazmente Daniela Ortiz (Europa recibe de rodillas el espíritu anticolonial).

Nos gustaría poder poneros aquí toda la serie, muy crítica sobre todo con las derechas y también con la izquierda demagoga y de salón; hemos elegido finalmente el cuadro dedicado a las fuerzas del orden.

Y como colofón, esta interesante reflexión de Daniel Canogar. Que nos permite asistir a la progresiva y daliniana descomposición y ablandamiento de las obras de arte, en una instalación que como en un bucle sin fin, realmente atrapa.

Al propio Goya seguramente no le hubiese disgustado esta imagen del surrealista rostro-alma de la infanta María Josefa.

¡Salud y República!

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