Posibles escenarios tras el triunfo de Pedro Castillo en Perú

Pedro Castillo se enfrentará a grupos de poder que históricamente han controlado el destino de Perú con el apoyo de Estados Unidos.

El triunfo del maestro Pedro Castillo en Perú luce irreversible. Hasta el 10 de junio la Oficina Nacional Electoral del Perú (ONPE) informaba un resultado favorable a Castillo cuando ya estaban más del 99% de actas escrutadas.

La principal contrincante de Castillo, Keiko Fujimori, quien representó a la derecha y a los sectores más conservadores de Perú exigió la nulidad de 200 mil votos. En su pronunciamiento público, desafió no solo la voluntad del pueblo peruano, sino también las exigencias de la ley peruana.

Los cuestionamientos de la hija del expresidente Alberto Fujimori contradicen los dictámenes del máximo órgano electoral del Perú, como también los informes tanto de la OEA como de los observadores internacionales que acompañan este evento democrático.

Sin embargo, para algunos analistas la lucha para Pedro Castillo y la mayoría ciudadana que le acompaña apenas comienza.

Keiko derrotada

A pesar del resultado cerrado, con Keiko Fujimori fracasa la estrategia política unitaria de todos los sectores conservadores del Perú. Empresarios, élite política y las corporaciones mediáticas.

Los discursos que aprovechan la delicada situación venezolana como “mal ejemplo” para el resto de Latinoamérica no funcionaron en Perú, ahora estas élites se ven obligadas a cambiar sus acciones para defender los intereses de las grandes multinacionales que operan en ese país.

Entre tanto, La fiscalía peruana solicitó prisión preventiva para la candidata Keiko Fujimori por contactar testigos del caso Odebrecht por el cual es investigada junto a su esposo. Estas figuran como las primeras señales de que Fujimori ya no le funciona al sistema para perpetuarse y que la estrategia podría ser otra.

Mario Vargas Llosa advirtió sobre un posible escenario tras la derrota de Fujimori y de la derecha en las urnas electorales. “No se puede descartar la posibilidad de un golpe de Estado y sería de derechas y hundiría al país en una dictadura militar”, afirmo Vargas Llosa.

Golpe militar, posibilidad real

Perú ha sido un importante enclave del Comando Sur. Son aproximadamente 8 bases militares que Estados Unidos (EEUU) tiene en Perú con distintos propósitos. Estas están bajo la figura de la cooperación internacional pero que en el fondo tienen el mismo objetivo, la seguridad hemisférica de EEUU.

En 2017, se produjeron protestas por la instalación del Centro de Operaciones (COER), una base destinada a atender situaciones de emergencia regional. El asentamiento de esta nueva base que sería administrada por el Comando Sur coincidió con la aprobación del Congreso Nacional del ingreso de tropas estadounidenses.

La presencia militar de EEUU consolidó los lazos que Perú forjó con el imperialismo desde 1952, con la suscripción del primer Convenio de Cooperación Militar entre Perú y Estados Unidos concretada por Manuel Gallagher entonces Canciller del Perú, y Harold Tiddmann, representante de los EEUU.

En consecuencia, la doctrina militar peruana tiene fuertes rasgos. La lucha “antisenderista”, y la adopción de los manuales de guerra estadounidenses que pueden tener muchísimo peso a la hora de organizar una ofensiva contra Pedro Castillo y las organizaciones de base que lo apoyan.

No solo se trataría de la confrontación armada convencional contra los grupos que están dispuestos a viajar a Lima para defender la victoria de Castillo. Cabe recordar que en Perú funciona la NAMRU 6, un espacio para investigaciones médicas que alberga armas biológicas.

Establecida en el amazonas peruano, NAMRU 6 es la instalación controlada por EEUU donde, según advertencias de la investigadora Olga Pinheiro “hay preocupación por la manipulación de patógenos por instituciones militares foráneas que estuvieron involucradas en la elaboración de armas biológicas“.

La posición de Castillo

Si el profesor Pedro Castillo consolida una posición al margen de los intereses de los EEUU, la ofensiva de la derecha podría ser brutal y rápida. El pueblo peruano tendrá que mantenerse movilizado y la habilidad política para sortear los obstáculos será determinante en los próximos escenarios.

De igual forma se pondrá a prueba el carácter institucional y patriota de la Fuerza Armada Peruana y su verdadera vocación democrática. La advertencia de Vargas Llosa podría ser más bien, un anuncio de lo que viene.

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